sábado, 5 de noviembre de 2011

La vida es bella

Por fin lo comprendió, miró al frente y con un suspiro le dijo a la chita callando, que sabía lo que había estado gestando para su vida. Tan sólo Tila, Hierba Luisa y Valeriana, esperaban que pasara aquello en lo que ella había soñado sin saberlo. Detrás del mostrador abrió la caja torpemente, para realizar su primera operación. Quizás, la calculadora científica entre senos y cosenos, no acertaba a resolver que Ansia prefería estar entre melones y ramitas de perejil, sin tilde en la í. Se puso el mandil y le dijo dulcemente a su primera clienta (pues era demasiado pronto para hacerse la tosca):
- ¿Qué quiere usted doña…?
- Bella, soy Bella niña, así me llaman todas en el barrio- vociferó una mujer en jarras.
- Encantada, soy Ansia, su nueva frutera.
- ¿Qué le pongo?-dijo, con una sonrisa, a sabiendas de que la próxima vez que le comandara respondería a la cálida frase de “Oye Ansia, ponme lo de siempre”

1 comentario:

  1. Con un mes de diferencia y tras más de un año callados volvemos a las andadas. YO también volví a pecar con las palabras. Con Ansia provocada por el torbellino de Twitter, que despertó en mí todas las musas.
    Twitter parece raro, pero luego engancha. Te espero por allí corazón y te hago los comentarios que te debía.

    Salud.

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